La trufa negra: un manjar de la tierra

La trufa negra: un manjar de la tierra

 

 

 

¿De dónde sale ese producto que trae de cabeza a cocineros y gourmet? Sin duda la trufa es uno de los sabores más característicos y que demandamos en muchas de nuestras salidas a restaurantes. La trufa es el fruto de un hongo subterráneo que se desarrolla junto a las raíces de determinados árboles como el roble, el avellano, la encina o el roble.

 

 

 

En Atenea Restaurante como sabéis fomentamos el producto de temporada y de kilómetro 0 algo que en estos momentos representa la trufa. Como sabéis la truficultura es muy relevante en nuestra provincia, especialmente para potenciar la economía rural.

 

La trufa negra tiene su época de recolecta entre los meses de noviembre y marzo y la calidad y cantidad de ésta dependerá de la lluvia en verano, cuando está creciendo. La forma es bastante redondeada y su corteza fina en forma de pirámide con un color entre marrón y negro dependiendo de su grado de maduración. En su interior el color es negro con pequeñas ramificaciones en color crudo.

 

Los países a la cabeza en producción de trufa son mediterráneos: Francia, Italia y España. Además, en Aragón gozamos de trufa de gran calidad en nuestra región. La trufa crece salvaje y también puede llevarse a cabo infectando un árbol con esporas de trufa. Aunque la trufa en general es un producto relativamente caro, podemos comprar pequeñas trufas por un precio entre 20 y 30 euros.

 

 

Receta sencilla: huevo escalfado sobre crema de patata con jamón y trufa

 

Una de las mezclas de sabor más agradables es la de boletus con trufa. Es habitual encontrarla en salsas para pasta o carne, croquetas y también crema. Hoy os dejamos una receta de esta última donde se mezclan algunos de los mejores productos de nuestra gastronomía.

 

Comenzaremos hirviendo dos patatas pequeñas, una vez cocidas pelaremos y pondremos en la batidora junto a 1/4 de litro de nata de cocinar. Añadiremos una cucharada de aceite y 3-4 láminas de trufa y dejaremos reservar. Por otro lado, pondremos agua con vinagre hasta que hierva y añadimos el huevo hasta que se cuaje. Después retiramos al plato y salamos.

 

El montaje del plato es muy sencillo. Montamos la cama de patata en la zona central y ponemos el huevo justo encima. Cortamos dos pequeñas lonchas de jamón y ponemos en la parte superior del plato. Para culminar, un chorrito de aceite y un poco de trufa rallada. El resultado, ¡simplemente espectacular!

 

 

Fuente e imágenes: Manjares de la tierra, La Gulateca y Bavette

 

 

Publicado
el 14-03-2016
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